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Bugs bichos
Bugs (Bichos). Extraño nombre para un término informático. Pero todo tiene su explicación.

En los inicios de la computación los ordenadores no contenían los circuitos integrados con millones de transistores de hoy en día. Las operaciones de cálculo se llevaban a cabo con cientos de válvulas de vacío y las funciones de memoria se realizaban en tejidos de cientos de cables y arandelas magnetizadas, que necesitaban varias habitaciones para desplegarse. Uno de estos ordenadores históricos era el Eniac.

ordenador eniacEn cierta ocasión, este gigantesco equipo comenzó a fallar y no lograba ejecutar ningún programa. El problema persistía durante tanto tiempo, que los programadores decidieron revisar el sistema por completo, aunque tal misión pudiera llevarles semanas enteras de trabajo. Por fin, entre una maraña de cables, uno de ellos encontró el cadáver de una polilla que cortocircuitaba la memoria. Al retirarla todo volvió a funcionar. Desde entonces los errores de programación se conocen como bugs (bichos en español).

¿Qué provoca un bug?

Todo el software que tienes instalado en tu ordenador puede tener errores; al fin y al cabo, detrás de un programa informático hay un equipo de personas encargadas de desarrollarlo y éstas, en ocasiones, también se equivocan.

Cuanto mayor sea el nivel de complejidad de las tareas que ejecuta el programa, mayores son sus posibilidades de tener errores. Los bugs más preocupantes son aquellos que afectan al sistema operativo del ordenador, puesto que es el elemento común a todas las actividades que realizamos con el equipo.

Un bug puede tener efectos desconcertantes, como que un fichero no pueda imprimirse, o errores graves que afecten a la seguridad de tu PC. Cuando esto es así se convierten en verdaderos agujeros por los que cualquier intruso puede colarse.

Los agujeros de seguridad se diferencian de los bugs corrientes en que no se suelen detectar, ya que no están asociados a disfunciones del software. Sin embargo, sí son buscados de forma intensiva por muchos programadores, con el objeto de invadir ordenadores ajenos.

¿Cómo detectarlo?

La única forma verdaderamente fiable de detectar un bug en cualquier programa es ejecutarlo en todas las condiciones posibles. Pero, como es lógico, las combinaciones son tan numerosas que eso sería como buscar agujas en un pajar.

Lo habitual es que las nuevas versiones de un software tengan errores que se van corrigiendo a medida que se van detectando. Esta es la explicación a la necesidad de ir generando nuevas versiones o, simplemente, de parches específicos para resolver los problemas creados por los bugs.

Lo mejor que puedes hacer cuando te encuentres con un error al que no encuentras explicación, es ponerte en contacto con el fabricante del software que estás utilizando y comunicárselo, ya que puedes hallarte en presencia de un bug.

¿Cómo protegernos?

Evidentemente no está en tu mano que los programadores de software dejen de cometer errores. Por ello es difícil asegurar que nunca vayas a encontrarte con un bug o que puedas garantizar que estás protegido contra ellos.

Sin embargo y como es habitual en materia de seguridad, existen algunas pautas de conducta que pueden ayudarte a mitigar los efectos de los bugs.

* Realizar copias de seguridad o backups de forma sistemática para prevenir posibles pérdidas de información.

* Utilizar los servicios de actualización automática de los fabricantes o, en su defecto, asegurarse de tener instalados los últimos parches o actualizaciones.

- Vídeo -



Fuente: eguridadenlared.org

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